lunes, 8 de junio de 2020

LOGÍSTICA ECOMMERCE: MERCADONA, LAS COLMENAS




Si analizamos la cadena de suministro del retail, nos daremos cuenta que su diseño tiene una logística muy optimizada para lo que fue diseñado, un proceso de compra realizado por clientes que vienen a comprar a tiendas mas o menos grandes situadas a lo largo de las ciudades. El producto es entregado por los proveedores, más de 3000 en algunos casos, en grandes plataformas centrales (almacenes) que luego, aprovechando la economía de escala, entregan a las tiendas casi diariamente, dependiendo de los productos. El diseño puede complicarse con plataformas de compra regionales, pero básicamente así consiguen que los proveedores entreguen en un punto, no en 400, y optimizan la logística de llegar a tienda a un coste y frecuencia óptimos.

Para aquellos que no lo sepan, los retailers cobran a los proveedores un dinero por el ahorro de costes de no tener que entregar en todas sus tiendas, es lo que se llama, la aportación logística. Con esta aportación, los retailers pretenden pagar el coste de toda su logística, plataforma y transporte a tienda.

Bien, este diseño permite que los productos lleguen de forma eficiente a tienda en cajas y palets, donde se hace una reposición de los lineales a nivel de unidad de venta abriendo las cajas.
El coste que se consigue para llegar a tienda puede estar en 0,1 €/kg (aproximación).
Luego venimos nosotros, hacemos el picking con los carritos, pagamos y nos llevamos el producto a casa, haciendo el transporte.

La tienda está diseñada para eso y soporta aproximadamente un 20% de margen bruto (diferencia entre precio de compra y venta), que es el coste de el inmueble, el personal y toda la infraestructura necesaria. El margen neto de los retailers es muy bajo, por debajo del 1%.

Ahora llega un nuevo servicio, EL ECOMMERCE y, aunque resulta tentador utilizar las tiendas por cercanía al consumidor para realizar el servicio, el hecho es que estas no están diseñadas para un picking eficiente, ni un sistema de transporte de salida, tal y como hemos explicado. Todo coste añadido en el proceso de entrega a casa desde la tienda excede ese 20% de diseño y nos obliga a cobrar al cliente final los nuevos costes, y si lo hacemos, al no ser eficiente, el cliente no lo pagaría. En números concretos, Mercadona cobra 7,21 € por entrega sin garantizar las 24 horas, y tiene un coste que rondará los 20, por lo que entras en pérdidas.

Si queremos hacer rentable este servicio en alimentación, con estos márgenes, no queda más remedio que rediseñar de nuevo la cadena, y así surgen LAS COLMENAS. Estos son centros diseñados exclusivamente para realizar pedidos online y entregar en 24 horas. Los sistemas de picking serán optimizados, con una productividad 4 veces superior, que trabajan por la noche, con muelles suficientes y transportes, ahora sí, con 3 temperaturas de trabajo (congelado, frío y ambiente). Se utilizarán sistemas de información con Big Data e IA para optimización de rutas. Como se ve en la foto, Mercadona no permite hacer fotos nada más que de lejos de estos centros para mantener el secreto.

El sistema ya está funcionando en Valencia y está construyéndose en Barcelona y Madrid. Ahora si pueden alcanzarse economías de escala y costes suficientes para entrar en rentabilidad. 
Se ha explicado para Mercadona, pero es válido para cualquiera de los retailers en el caso de alimentación, y viene determinado por el conocimiento de sus diseños y márgenes. 
Para productos con más margen, como puede ser la moda, todo cambia, y los modelos de tienda pueden ser sostenibles.

#digitalsupplychain